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Ha entrado en funcionamiento un nuevo ascensor que salva un desnivel de 10 metros.
El alcalde de Terrassa, Pere Navarro, ha visitado el 7 de febrero el nuevo acceso al CAP Sant Llàtzer que ha construido el Ayuntamiento de Terrassa para facilitar la accesibilidad a los ciudadanos que se desplacen desde el otro lado del Parc de Vallparadís. Este era uno de los 10 proyectos escogidos con la consulta ciudadana que celebró el Ayuntamiento de Terrassa para destinar 4 millones de euros del presupuesto de inversiones. El alcalde de Terrassa ha visitado el acceso con motivo de la entrada en funcionamiento del nuevo ascensor que se ha instalado para salvar el desnivel de 10 metros existente entre las calles de la Riba y Aurons. El acto ha contado con la asistencia del teniente de alcalde de Planificación Urbanística y Territorio, Jordi Ballart, del concejal de Participación Ciudadana, José Manuel Jiménez, y de representantes vecinales.
Previamente a la ejecución del proyecto, el acceso peatonal al equipamiento sanitario se hacía por la calle de la Riba y el acceso de vehículos por la calle Aurons, que baja hacia el parque. Entre estas dos calles hay unos 10 m. de desnivel aproximadamente que se podrá evitar con la utilización del nuevo ascensor electrónico exterior que el Ayuntamiento de Terrassa ha habilitado en este punto. Dado que se encuentra al límite del Parc de Vallparadís, las soluciones técnicas adoptadas han buscado la unificación con los criterios aplicados en actuaciones similares realizadas en el parque.
La caja del ascensor se ha hecho de hormigón armado, cerrado por tres caras y con la cuarta, encarada al parque, abierta y protegida con malla metálica. El ascensor, con capacidad para 8 personas, tiene dos paradas y 10 m de recorrido. La cabina dispone de sistema de telefonía de seguridad, rescate automático en caso de corte completo de corriente y sintetizador de voz en cabina.
Para salvar la distancia entre la caja del ascensor y la calle de la Riba se ha construido una pasarela metálica de nueve metros de largo, con barandas y techo protegidos por una reja. El acceso al ascensor desde la calle Aurons es directo a través de una plataforma de nueva construcción, protegida con muros de hormigón armado que soportan las tierras del talud existente.
En cuanto a alumbrado, se han instalado puntos de luz en lo alto de la pasarela de acceso desde la calle de la Riba, conectados a la red existente. Además, la columna del ascensor también lleva una iluminación fija que se convierte en un punto de referencia desde el parque.
El proyecto ha incluido también una red de drenaje de los nuevos muros y del foso del ascensor, conectada a la red de saneamiento municipal existente. El presupuesto total ha sido de 90.497 euros.
Las obras han corrido a cargo de la empresa Construccions Quera SA según proyecto del arquitecto Marc Armengol.
Otros ascensores para mejorar la accesibilidad
Otro de los 10 proyectos elegidos con la Consulta Ciudadana también tiene por finalidad mejorar la accesibilidad; la eliminación de barreras arquitectónicas en los barrios de Can Palet II y Guadalhorce. En este caso, se ha construido un ascensor y una rampa de 20 metros de longitud para salvar el desnivel de cerca de 10 metros existente entre las calles de Guadalhorce y la Avenida de las Glòries Catalanes. Esta obra está prácticamente terminada, pero el Ayuntamiento de Terrassa está a la espera de los permisos del Departamento de Industria de la Generalitat de Catalunya.
En los últimos años, el Ayuntamiento de Terrassa ha hecho una importante apuesta por la instalación de ascensores en la vía pública, primero en el Parc de Vallparadís y últimamente en barrios con una orografía complicada. Este es el caso de Can Boada, donde se inauguró un ascensor público para salvar una distancia de 7 metros de altura entre las calles de Juan de Austria y de Joan d’Àustria. Esta actuación fue acompañada de otras medidas para mejorar la accesibilidad, como la ampliación de aceras y el arreglo de la escalera existente entre las calles de Joan d’Àustria y de Hernán Cortés.
Terrassa ha sido reconocida por las iniciativas para eliminar barreras arquitectónicas siendo finalista del Premio Ciudad Europea Accesible 2012 que convoca la Unión Europea y que se entregó en el transcurso de la conferencia sobre el Día Europeo de las Personas con Discapacidad. Asimismo, el Ayuntamiento ha presentado ponencias sobre las actuaciones de mejora de la accesibilidad en diversos congresos y seminarios. Algunas de estas iniciativas han sido la creación de accesos adaptados, las plataformas elevadas, los avisadores acústicos en los cruces semaforizados o la promoción de la instalación de ascensores en edificios antiguos y en la vía pública. Todas estas actuaciones derivan del Plan de la Accesibilidad de Terrassa aprobado en el año 2002, con el que el Ayuntamiento de Terrassa fue uno de los primeros ayuntamientos de España en aprobarlo.
