|
|
La sensibilidad de la ciudadanía hacia la situación de los países pobres ha hecho que en pocos años se haya pasado de una veintena a más de cincuenta organizaciones no gubernamentales y entidades solidarias en Terrassa. La dedicación altruista de las personas que trabajan para sensibilizar hacia situaciones injustas o para realizar proyectos de cooperación en zonas con graves carencias es clave dentro de un mundo cada vez con más desigualdades.
El Ayuntamiento, a través de la Concejalía de Solidaritat i Cooperació Internacional, ha sabido canalizar estas inquietudes mediante la creación del Consell Municipal de Solidaritat, un órgano del que forman parte todas las entidades que trabajan para los países desfavorecidos, y que ha hecho bueno el lema de "participar es decidir".
